Para ser una persona en armonía, necesitas disciplina (Sadhana). No basta con saber que la gratitud es buena; hay que vibrarla. Aquí tienes una técnica sencilla para aplicar hoy mismo:

El Ritual del Amanecer: Antes de que tus pies toquen el suelo al despertar, enumera mentalmente 10 cosas por las que estás agradecido. Desde el aire que entra en tus pulmones hasta la oportunidad de un nuevo día. No dejes que el primer pensamiento del día sea una preocupación.
Cambio de Lenguaje: Deja de decir "tengo que hacer esto" y empieza a decir "tengo la oportunidad de hacer esto". Siente cómo tu columna vertebral se endereza y tu energía cambia de inmediato.
La Respiración del Agradecimiento: Inhala profundamente sintiendo que recibes el cosmos, exhala diciendo mentalmente "Gracias". Hazlo 3 minutos y verás cómo tu mente se aclara.
La Promesa de la Prosperidad
Una persona agradecida es magnética. Cuando vibras en gratitud, dejas de ser un mendigo de la vida para convertirte en un soberano. La felicidad no es algo que se busca afuera; es el subproducto de una mente que ha decidido que, sin importar lo que suceda, el Infinito siempre provee.
Mantén tu espíritu elevado, tu columna recta y tu corazón abierto. Que la luz del sol te ilumine, el amor te rodee y la luz pura interior guíe tu camino.

