El ritual de la salvia blanca, o smudging, es una práctica ancestral para limpiar y purificar energías de espacios y personas, implicando encender un atado de salvia seca hasta que humee y recorrer el lugar con el humo, mientras se intenciona la limpieza de vibraciones negativas para dar paso a luz, paz y nuevas energías, abriendo ventanas para que circule el aire y finalizando con gratitud.

Pasos para el ritual
- Preparación: Abre puertas y ventanas empieza desde la puerta hacia adentro de la casas para que la energía estancada o larvas u otras entidades puedan salir, y ten a mano un recipiente ignífugo (como una concha o plato de cerámica) para las cenizas y para apagarla.
- Purificación del espacio: Elimina bacterias del aire y malos olores, desinfectando el ambiente.
- Intención: Antes de encenderla, concéntrate en tu propósito: eliminar lo negativo, atraer paz, renovar la energía, etc. Puedes visualizarlo o usar afirmaciones como: "Que este humo limpie y purifique este espacio de toda energía negativa".
- Encendido: Enciende un extremo del atado con una vela o cerilla, déjalo arder unos segundos y luego sopla suavemente la llama para que solo quede una brasa que produzca humo.
- Sahumar: Mueve el atado por todas las habitaciones, rincones y zonas de paso, dirigiendo el humo hacia arriba y hacia afuera. Puedes limpiar tu propio cuerpo (de pies a cabeza) o a otras personas.
"Con este humo sagrado, purifico este espacio de toda energía negativa, de toda tristeza y de todo lo que no me sirve".
"Que esta casa se llene de luz, paz, amor y armonía".
"Alejo las malas vibraciones y atraigo la buena suerte y la protección divina".
"Gracias, salvia, por tu ayuda para renovar mi hogar y mi espíritu".
- Apagado y gratitud: Presiona el extremo encendido en el recipiente ignífugo para apagarlo por completo. Agradece a la planta por su ayuda y ventila bien el espacio.
Cuando usarla
- Al mudarte a un nuevo hogar o iniciar un proyecto.
- Después de discusiones, enfermedades o momentos emocionalmente pesados.
- Para crear un ambiente propicio para la meditación, el yoga o la renovación personal.
Consideraciones
- La salvia blanca es muy potente; considera alternarla con hierbas más suaves como el romero si la usas con mucha frecuencia.
- Asegúrate de que no haya personas con afecciones respiratorias sensibles cerca mientras se quema, ya que el humo puede agravarlas.

LA SALVIA BLANCA TE TRASPASA
Se refiere a su uso ritual para limpiar y elevar tu energía personal y espiritual, no a un efecto físico directo, sino a una sensación profunda: su humo, cargado de iones negativos, se asocia con purificar el aura, disolver lo denso, abrir caminos, dar claridad y centrar la mente, invitándote a una introspección y renovación energética, aunque sus propiedades antibióticas y relajantes también son científicamente reconocidas.
¿Cómo funciona la sensación de "traspaso" o purificación?
- Limpieza energética: Al quemarse, la salvia libera humo con iones negativos que se cree que neutralizan los iones positivos (asociados a la energía densa o negativa) en un espacio o en tu campo energético, renovando el ambiente y tu ser.
- Activación de la conciencia: El aroma fuerte y terrenal despeja la mente, centrándote y promoviendo un estado de mayor conciencia y presencia, lo que se siente como una conexión profunda o "traspaso" de energía renovada.
- Intención y propósito: No es solo el humo; es el acto de intencionar el ritual (visualizar, hablar afirmaciones) lo que potencia la sensación de limpieza y renovación, haciendo que la energía te atraviese con su propósito.
- Conexión ancestral: Se invoca una tradición indígena de siglos, donde la planta se usa para purificar y sanar, lo que añade una capa de significado y poder a la experiencia.
“Gracias salvia por tu humo sagrado, que nos limpia, nos da visión, nos sana.
Gracias salvia por tu humo sagrado, que nos transporta a tiempos ancestrales, nos enraíza, nos protege, nos eleva.
Gracias salvia por tu humo sagrado, que nos abre el corazón, nos recuerda nuestra esencia, nos prepara para lo nuevo.”
Efectos físicos y espirituales percibidos:
- Sensación de calma y centramiento: Ayuda a disolver el estrés y la ansiedad, permitiendo que la calma y la armonía regresen.
- Claridad y sabiduría: Se asocia con el aumento de la conciencia y la apertura a nuevas perspectivas.
- Renovación del campo personal: Se siente como si el humo te envolviera y renovara, disolviendo bloqueos energéticos.
