Morando bajo la sombra del Omnipotente
91 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.
¿SABÍAS QUE EL SALMO 91 NO SE LEE… SE HABITA?
NUNCA TE LO HABIAN ENSEÑADO ASI...

Imaginé el desierto.
No el de postal.
El real.
Noche cerrada.
Viento frío.
Silencio que pesa.
Y la sensación constante de que algo puede salir de la oscuridad en cualquier momento.
En ese mundo nació el Salmo 91.
Por eso la primera palabra no es “orar”. No es “cantar”.
No es “pedir”. Es habitar.
“El que habita al abrigo del Altísimo…” En hebreo: יֹשֵׁב yoshev. No es alguien que pasa. Es alguien que se quedó. El salmo empieza diciéndote algo incómodo pero real: si no vivís ahí, no funciona.
EL REFUGIO NO ES VISIBLE… ES INVISIBLE
El texto dice que el que habita lo hace en el abrigo del Altísimo. La palabra es סֵתֶר seter.
No es una carpa.
No es una cueva evidente....
Es un escondite estratégico...
En el desierto, los mejores refugios eran los que el enemigo no podía detectar.
No te protegían por ser fuertes, te protegían por ser invisibles.
El Salmo 91 está diciendo: “No estás expuesto… estás oculto en Mí.”
LA SOMBRA QUE SALVA VIDAS
Luego dice: “Morará bajo la sombra del Omnipotente”
En hebreo: צֵל tzel. Para nosotros la sombra es comodidad. Para ellos era supervivencia.
Fuera de la sombra → deshidratación, delirio, muerte.
Dentro de la sombra → vida.
David sabía esto. Por eso el mensaje no es poético, es urgente: si salís de la cobertura, te exponés.
NO SON ALAS ROMÁNTICAS… SON ALAS DE AUTORIDAD
“Debajo de sus alas estarás seguro”.
La palabra כָּנָף kanaf no describe ternura. Describe autoridad extendida. Es la misma palabra usada para:
mantos
realeza
cobertura de pacto...
No estás “abrazado”. Estás bajo jurisdicción. El enemigo no ve una oveja sola. Ve a alguien cubierto por dominio superior.
LOS ATAQUES NO SIEMPRE HACEN RUIDO
El salmo menciona:
trampas
pestes
terror nocturno...
Nada de eso entra gritando.
La trampa (פַּח paj) es invisible.
La peste (דֶּבֶר dever) avanza en silencio.
El terror nocturno (פַּחַד לַיְלָה pajad laila) ataca la mente cuando el cuerpo descansa.
David no está hablando solo de enemigos externos.
Está hablando de:
pensamientos que se repiten
ansiedad que no se va
angustias que nadie ve
desgaste interno
Por eso este salmo protege la cabeza, el lugar de decisiones, identidad y fe.
LA VERDAD COMO ESCUDO
“Escudo y adarga es su verdad”.
En hebreo, el escudo es צִנָּה tziná. Un escudo grande.
Que cubre todo el cuerpo. Y ese escudo no es fuerza…
es verdad (אֱמֶת emet).
El mensaje es directo:
vivir fuera de la verdad te deja expuesto
vivir en la verdad te vuelve intocable
NO PROMETE ESCAPE… PROMETE PRESENCIA
El salmo no termina diciendo: “Te saco del problema”.
Dice: “Yo estaré con él en la angustia”. En hebreo: עִמּוֹ אָנֹכִי imó anojí. No es un Dios que observa desde lejos.
Es un Dios que entra al valle con vos.
Eso cambia todo.
YESHÚA VIVIÓ ESTE SALMO, NO LO RECITÓ
Por eso el enemigo lo citó… y perdió.
Porque el Salmo 91 no se activa con palabras, se activa con vida rendida. Yeshúa no lo usó como amuleto. Lo encarnó...
Vivió bajo cobertura.
Pensó bajo verdad.
Caminó bajo autoridad.
El Salmo 91 no es para leer antes de dormir.
Es para vivir despierto. No es para quien visita a Dios cuando todo va mal. Es para quien hace de Él su morada...
Cuando habitás ahí:
la flecha puede volar
la peste puede rondar
la noche puede ser oscura
Pero no te gobiernan. Porque no estás solo.
Estás bajo alas reales. ¡¡Y cuando eso se vuelve tu forma de vida, el Salmo deja de ser texto… y se convierte en estrategia espiritual diaria!!...
TEHIL´LIM 91
יֹשֵׁב בְּסֵתֶר עֶלְיוֹן בְּצֵל שַׁדַּ"י יִתְלוֹנָן
- IÓSHEV BESÉTER ËLÍON BETZEL SHAD-DAI ITLONÁN
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.
אֹמַר לַיהֹוָ"ה מַחְסִּי וּמְצוּדָתִי אֱ־לֹהַי אֶבְטַח־בּוֹ
- OMAR LAADO-NAI MAJSÍ UMTZUDATÍ ELO-HAI EVTAJ-BO
Diré yo a HaShem: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.
כִּי הוּא יַצִּילְךָ מִפַּח יָקוּשׁ מִדֶּבֶר הַוּוֹת
- KI HU IATZTZÍLEJA MIPPAJ IAKUSH MIDDÉVER HAVVOT
Porque Él te libra del lazo del cazador y de la pestilencia mortal.
בְּאֶבְרָתוֹ יָסֶךְ לָךְ וְתַחַת כְּנָפָיו תֶּחְסֶּה צִנָּה וְסֹחֵרָה אֲמִתּוֹ
- BE´EVRATÓ IÁSEJ LAJ VETÁJAT KENAFAV TEJSÉ TZINNÁ VESOJERÁ AMITTÓ
Con sus plumas te cubre, y bajo sus alas hallas refugio; escudo y baluarte es su fidelidad.
לֹא־תִירָא מִפַּחַד לָיְלָה מֵחֵץ יָעוּף יוֹמָם
- LO-TÍRA MIPPÁJAD LÁILA MEJETZ IAÜF IOMAM
No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día.
מִדֶּבֶר בָּאֹפֶל יַהֲלֹךְ מִקֶּטֶב יָשׁוּד צָהֳרָיִם
- MÍDDEVER BAÓFEL IAHALOJ MIKKÉTEV IASHUD TZAHORÁIM
Ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.
יִפֹּל מִצִּדְּךָ אֶלֶף וּרְבָבָה מִימִינֶךָ אֵלֶיךָ לֹא יִגָּשׁ
- IPPOL MITZTZIDDEJÁ ÉLEF URVAVÁ MIMINEJA ELEJA LO IGGASH
Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará.
רַק בְּעֵינֶיךָ תַבִּיט וְשִׁלֻּמַת רְשָׁעִים תִּרְאֶה
- RAK BE´ËNEJA TABBIT VESHIL´LUMAT RESHAÏM TIRÉ
Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.
כִּי־אַתָּה יְהֹוָ"ה מַחְסִּי עֶלְיוֹן שַׂמְתָּ מְעוֹנֶךָ
- KI-ATTÁ ADO-NAI MAJSÍ ËLÍON SÁMTA MEÖNEJA
Porque Tú, oh HaShem, eres mi esperanza; y al Altísimo has puesto por tu habitación,
לֹא־תְאֻנֶּה אֵלֶיךָ רָעָה וְנֶגַע לֹא־יִקְרַב בְּאָהֳלֶךָ
- LO-TEUNNÉ ELEJA RAÄ VENÉGA LO-IKRAV BEAHOLEJA
No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.
כִּי מַלְאָכָיו יְצַוֶּה־לָּךְ לִשְׁמָרְךָ בְּכָל־דְּרָכֶיךָ
- KI MALAJAV IETZAVVE-LAJ LISHMORJÁ BEJOL-DERAJEJA
Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.
עַל־כַּפַּיִם יִשָּׂאוּנְךָ פֶּן־תִּגֹּף בָּאֶבֶן רַגְלֶךָ
- ÄL-KAPPÁIM ISSAÚNJA PEN-TIGGOF BAÉVEN RAGLEJA
En sus manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.
עַל־שַׁחַל וָפֶתֶן תִּדְרֹךְ תִּרְמֹס כְּפִיר וְתַנִּין
- ÄL-SHÁJAL VAFÉTEN TIDROJ TIRMÓS KEFIR VETANNÍN
Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro de león y a la serpiente.
כִּי בִי חָשַׁק וַאֲפַלְּטֵהוּ אֲשַׂגְּבֵהוּ כִּי־יָדַע שְׁמִי
- KI VI JÁSHAK VAAFAL´LETEHU ASAGGUEVEHU KI-IADÁ SHEMÍ
Porque en Mí ha puesto su amor, Yo entonces lo libraré; lo exaltaré, porque ha conocido Mi Nombre.
יִקְרָאֵנִי וְאֶעֱנֵהוּ עִמּוֹ אָנֹכִי בְצָרָה אֲחַלְּצֵהוּ וַאֲכַבְּדֵהוּ
- IKRAÉNI VE´E´ËNEHU ÏMMÓ ANOJÍ VETZARÁ AJAL´LETZEHU VAAJABBEDEHU
Me invocará, y le responderé; Yo estaré con él en la angustia; lo rescataré y lo honraré.
אֹרֶךְ יָמִים אַשְׂבִּיעֵהוּ וְאַרְאֵהוּ בִּישׁוּעָתִי
- ÓREJ IÁMIM ASBIËHU VEARÉHU BISHUÄTÍ
Lo saciaré de larga vida, y le haré ver mi salvación.
