La oración es un diálogo íntimo con Dios que fortalece el alma. Y da razón de ser a nuestras vidas llevándonos a la voluntad de Dios. Es una renovación a partir de Dios. En ella hay que meter toda la persona: imaginación, sentimientos, corazón, voluntad e inteligencia. No es un tratado de teología, sino una experiencia con Dios. Es un diálogo íntimo con Dios amor.

Hay oraciones que ya están hechas, y nos ayudan a encontrar las palabras que queremos decir. Muchas veces, después de rezar estas oraciones, no nos importa hacerlo de nuevo en el futuro, porque vamos identificándonos con cada palabra. La oración en comunidad nos une a todos y nos hace sentir una familia entorno a nuestro Padre celestial.

 EL SEÑOR ES MI PASTOR

(1a) Salmo de David.

23 (1b) El Señor es mi pastor;
nada me falta.
En verdes praderas me hace descansar,
a las aguas tranquilas me conduce,
me da nuevas fuerzas
y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a su nombre.

Aunque pase por el más oscuro de los valles,
no temeré peligro alguno,
porque tú, Señor, estás conmigo;
tu vara y tu bastón me inspiran confianza.

Me has preparado un banquete
ante los ojos de mis enemigos;
has vertido perfume en mi cabeza,
y has llenado mi copa a rebosar.
Tu bondad y tu amor me acompañan
a lo largo de mis días,
y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré.

ORACIÓN POR LOS QUE ESTÁN MURIENDO

Querido Padre Celestial.

Venimos a Ti con corazones apesadumbrados.

Tú eres el Dios Creador Todopoderoso; santo y lleno de gracia y amor.

Nuestros corazones están apesadumbrados por la vida que nos está dejando.

La muerte nos rodea Señor.

El miedo está esperando para derribarnos.

Gracias Padre, que por Jesús, Tú conoces nuestro dolor y penas íntimamente.

Gracias, porque Jesús conoce el camino a través de esta sombra oscura.

Toma la mano de nuestro querido hermano/hermana y guíalo.

Guarda nuestros corazones y mentes en Cristo Jesús.

Sostén a aquel que es tuyo y llévalo a la eternidad para estar contigo.

En Jesús, la muerte es sólo una sombra. Jesús ha sorbido su pena y dolor.

Jesús, gracias por la cruz.

Jesús, gracias por la resurrección.

Señor, estamos delante de Ti, confesando que Tú eres el Señor de todo.

El que guarda la puerta de la vida eterna.

Tu gracia y amor abundan aun cuando nuestros pecados parece que aumentan siempre. Tómanos de la mano Señor y guíanos.

Ponemos nuestros temores a tus pies.

Tu promesa es que Tú -- y sólo Tú -- vendrás para llevarnos a casa.

Como lo dice en Salmo 23:4:"Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento."(RV)Gracias por el consuelo que encontramos en Tu presencia.

A través del Espíritu Santo sabemos que Tu presencia está con nosotros.

Danos Tu paz, Señor.

La paz que sobrepasa todo entendimiento.

No nos dejes vacilar y dudar.

Danos una fe que es eterna.

Ponemos nuestras vidas en Tus manos.

Al esperar y observar, sabemos, Señor, que ninguno de nosotros escapará este viaje a través de la muerte.

Enséñanos a aceptarlo con fe.

Danos las fuerzas para sostener a aquellos que se están aproximando a verte cara a cara.

Quita el miedo del corazón de tu amado que pronto te verá.

Déjale encontrar paz en Tu gracia, consuelo en Tu amor, y fortaleza en Tu gran poder sobre la muerte.

Consuélanos cuando nuestra pena parezca dominarnos.Tú eres un Padre justo, recto, y amoroso.

No dejes que nos amarguemos en esta sombra de muerte.

Pero, atraviesa nuestro corazón con un gozo que no podemos soñar, ni entender.

Un gozo que está por encima de todo lo que está corrompido aquí en esta tierra.

Jesús, tú lloraste por la muerte, y nosotros también lloramos.

Pero es una pena y un llanto que del otro lado tiene alegría.

Tú conquistaste todo; y por eso confiamos en Ti.

Confiamos que harás lo que es correcto, lo que es amor.

Ya sea en la muerte o en la vida, Tu voluntad se cumple y Tú eres soberano.

Déjanos conocer Tu presencia, Señor.

Mantennos conscientes siempre de Tu mano amorosa guiándonos a través de todas las cosas.

Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén.

ORACIÓN POR LOS AGONIZANTES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

¡Oh misericordioso Jesús, abrasado en ardiente amor de las almas!
Te suplico por las agonías de tu sacratísimo Corazón y por los dolores de tu inmaculada Madre, que laves con tu sangre a todos los pecadores de la tierra que estén ahora en la agonía y tienen que morir hoy. Amén.
Corazón agonizante de Jesús, ten misericordia de los moribundos.
Letanías del Sagrado Corazón de Jesús
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el seno de la Virgen Madre, (R: Ten piedad de nosotros).
Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios, (R).
Corazón de Jesús, de majestad infinita, (R ).
Corazón de Jesús, santuario de la divinidad, (R ).
Corazón de Jesús, templo de la Santísima Trinidad, (R ).
Corazón de Jesús, abismo de sabiduría, (R ).
Corazón de Jesús, casa de Dios, puerta del Cielo, (R ).
Corazón de Jesús, silla de la grandeza y de la majestad de Dios, (R ).
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, (R ).
Corazón de Jesús, que reposas entre los lirios, (R ).
Corazón de Jesús, océano de bondad, (R ).
Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad, (R ).
Corazón de Jesús, trono de misericordia, (R ).
Corazón de Jesús, tesoro que no se agota jamás, (R ).
Corazón de Jesús, magnífico con los que te invocan, (R ).
Corazón de Jesús, de cuya plenitud hemos sido enriquecidos, (R ).
Corazón de Jesús, modelo de todas las virtudes, (R ).
Corazón de Jesús, infinitamente amable e infinitamente bueno, (R ).
Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad, (R ).
Corazón de Jesús, objeto de las complacencias del Padre celestial, (R ).
Corazón de Jesús, hostia viviente, Santa y agradable a Dios, (R ).
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, (R ).
Corazón de Jesús, lleno de amargura por nuestra causa, (R ).
Corazón de Jesús, triste hasta la muerte en el jardín de los Olivos, (R ).
Corazón de Jesús, saciado de oprobios, (R ).
Corazón de Jesús, herido de amor, (R ).
Corazón de Jesús, obediente hasta morir en la cruz, (R ).
Corazón de Jesús, desangrado en la cruz, (R ).
Corazón de Jesús, traspasado por la lanza, (R ).
Corazón de Jesús, transido de dolor por nuestros pecados, (R ).
Corazón de Jesús, nuestra vida y nuestra resurrección, (R)
Corazón de Jesús, nuestra paz y nuestra reconciliación, (R )..
Corazón de Jesús, ultrajado en el Santísimo Sacramento de tu amor, (R ).
Corazón de Jesús, refugio de los pecadores, (R ).
Corazón de Jesús, fuerza de los débiles, (R ).
Corazón de Jesús, consuelo de los afligidos, (R ).
Corazón de Jesús, perseverancia de los justos, (R ).
Corazón de Jesús, salud y salvación de los que en Ti esperan, (R ).
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren (R).
Corazón de Jesús, dulce apoyo de tus adoradores, (R ).
Corazón de Jesús, delicia de todos los Santos, (R )
Corazón de Jesús, vocación de los religiosos y religiosas, (R )..
Corazón de Jesús, nuestra ayuda en las tribulaciones, (R ).,
Corazón de Jesús, protector de las familias que te invocan, (R ).
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
V. Jesús, manso y humilde de corazón,
R. haz nuestro corazón, semejante al tuyo.

LOS PADRES NUESTROS PARA LA AGONIA.

PRIMER PADRE NUESTRO y AVEMARIA Y GLORIA (toda angustia se quita)

Señor mío Jesucristo, que por aquella agonía de muerte que en el monte del Olivo sentiste, por la fervorosa oración que por nosotros hiciste, y por aquel sudor que tuviste tan copioso que como gotas de sangre corría hasta el suelo; Te suplico lo ofrezcas todo de nuevo a Dios Padre todopoderoso, y lo presentes ante su divino acatamiento en satisfacción de los muchos y graves pecados de éste tu siervo (Se dice el nombre del agonizante), y líbralo en esta hora de su muerte de todas las penas y angustias que teme haber merecido por sus pecados. Tú que con el Padre y con el Espíritu Santo vives y reinas por todos los siglos de los siglos. Amén.

SEGUNDO PADRE NUESTRO y AVEMARIA Y GLORIA (borró los pecados)

Señor mío Jesucristo, que te dignaste morir por nosotros en una cruz suplico que todas las hieles y amarguras de tu sagrada pasión y muerte afrentosa, que por nosotros padeciste en la Cruz, y más en particular cuando tu santísima alma salió de tu santísimo cuerpo, tengas por bien de ofrecerles y presentarlas a Dios Padre Todopoderoso, por el alma de este tu siervo (Se dice el nombre del agonizante), y líbralo en esta hora de su muerte de todas las penas y aflicciones que teme haber merecido por sus pecados Tú que con el Padre y el Espíritu Santo vives y reinas por todos los siglos de los siglos, Amén.

TERCER PADRE NUESTRO y AVEMARIA Y GLORIA (abrir los cielos y concede la gloria de los Bienaventurados)

Señor mío Jesucristo, que por la boca del Profeta dijiste: "Con amor perpetuo te amé, y por eso te traje a Mí, habiendo compasión de ti", Te suplico que está tu misma caridad que te trajo el cielo al suelo para sufrir tantas penalidades y amarguras, tengas por bien de ofrecerla y representarla a Dios Padre Todopoderoso por el alma de tu siervo (Se dice el nombre del agonizante), y líbrale de todas las penas y congojas que teme haber merecido por sus pecados. Salva su alma de esta hora, ábrele la puerta de la vida y concédele que se alegre con tus Santos en la eterna gloria. Tú que por el Padre y con el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los siglos Amén.

ORACION FINAL

Señor mío Jesucristo, pues nos redimiste con tu sangre preciosa, escribe en el alma de este tu siervo (Se dice el nombre del agonizante), tus sacratísimas llagas con tu sangre, para que aprenda a leer en ellas tu dolor contra todos los dolores y penas que por sus pecados teme que ha merecido, imprime en él tu amor para que se una a ti con un amor indisoluble, con el cual nunca se pueda apartar de ti y de todos tus escogidos.

Hazla, Señor, participante de tu Santísima Encarnación, de tu amarguísima Pasión, de tu gloriosa Resurrección y de tu admirable Ascensión, hazla participante de todas las oraciones y beneficios que se hacen en tu Santa Iglesia; y hazla participante de todas las bendiciones, gracias, méritos y gozos de tus escogidos, que te agradaron desde el principio del mundo; y concédela que con todos estos en tu presencia te goce eternamente. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo. Amén.

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