Parte I: Origen de los Ángeles
Los ángeles son seres de luz creados por Dios para custodiar, guiar y transmitir mensajes. La palabra ángel proviene del griego angelos, que significa “mensajero”. En diversas tradiciones, los ángeles son emanaciones divinas que actúan como puentes entre lo humano y lo celestial, ofreciendo protección, inspiración y transformación.
Parte II: Jerarquías Angélicas
Primera Jerarquía – Más cercanos a Dios
- Serafines: fuego del amor puro, adoración constante.
- Querubines: custodios de la sabiduría y el conocimiento divino.
- Tronos: portadores de la justicia y la voluntad divina.
Segunda Jerarquía – Gobernadores celestiales
- Dominaciones: regulan las misiones de los ángeles inferiores.
- Virtudes: canalizan milagros y bendiciones.
- Potestades: protectores contra el mal y guardianes de la conciencia.
Tercera Jerarquía – Mensajeros y Protectores
- Principados: guían comunidades y naciones.
- Arcángeles: mensajeros principales y jerárquicos para planeta tierra (Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Chamuel, Jofiel y Zadquiel).
- Ángeles: los más cercanos a los humanos, acompañan la vida cotidiana son dos ángeles de la guarda, ángeles guía. Y otros para temas específicos.
Parte III: Protocolo de Conexión
Insumos para el ritual:
- Una pluma natural a su gusto. El ángel ayudará a encontrarla en el campo, en la calle o deberás comprarla.
- Una vela con fragancias suaves ojalá a base de soya.
- Jabón artesanal natural a base de coco o almendras con miel y fragancias, que dejen la piel suave.
- Infusiones de bebida caliente para cerrar la conexión y que desde ahora será permanente.
- Un diario angelical a su gusto.
Preparación
- Ambiente: vela con fragancia, espacio tranquilo.
- conexión con lo divino: mover el aire con la pluma para conexión celestial.
- Símbolos: diario espiritual, piedra protectora o símbolo personal.
- Intención: abrirse a la luz de las jerarquías angélicas.
Veinticuatro horas antes del ritual la persona debe comenzar un ayuno durante el cual solo dietas blandas, debe tomar mucho líquidos, evitar cafeína, licor, productos estimulantes para actividad física, entre otros.
El ritual se sugiere en luna creciente (cuarto creciente). Para recordar: el día del ángel de la guarda es el viernes.
Una hora antes del ritual la persona se baña con el jabón que compro para el ritual, visualizando que con el agua se van por el desagüe todos los problemas y dificultades que puedan estar enfrentando
Se viste con una túnica o ropas blancas o ropa de color pastel muy suave. Como siempre, debe estar descalza porque ante Dios y sus ángeles los pies deben estar a la vista.
Se coloca una vela blanca ante ti, otras personas les gusta más iluminar los cuatro puntos cardinales de la habitación y se pide la bendición y protección de Dios y sus ángeles.
Si maneja cuarzos maestros de punta también puede utilizarlo con su protocolo de conexión.
Pasos
- Respiración y silencio
- Inhalaciones profundas, visualizando luz dorada.
- Imagina un círculo protector alrededor.
En estos momentos la persona cierra los ojos, se relaja y comienza una serie de seis respiraciones profundas. Mientras hace las respiraciones, visualice un gran rayo de luz que baja del infinito hasta ti, el cual multiplica esta radiancia y la dirige hacia la persona. Esta se ve de inmediato envuelta en una luz brillante y deslumbrante. Tan pronto la persona se ve rodeada de esta luz.
- Oración de invocación
Recita con fe:
“Padre, te pido con humildad que hagas que mi ángel guardián se manifieste. Yo sé que siempre envías a alguien para que me cuide y proteja todos los días. Quiero agradecerle a este ser su cuidado constante. Tú que has hecho que se le manifestara su ángel a esa joven, si es Tu voluntad, por favor permíteme ver a mi ángel. Te pido esto en nombre de Jesucristo Nuestro Señor. Amén.”
- Meditación guiada
- Visualiza un templo celestial con tres niveles.
- Siente cómo desciende la energía desde los Serafines hasta tu ángel personal.
- Pregunta: “¿Cuál es tu nombre?” y recibe la respuesta en forma de palabra, imagen o sensación.
Va a notar que frente a ella ha aparecido una escalera resplandeciente de anchos escalones dorados que se eleva hacia el infinito y se pierde entre las estrellas. En estos momentos, deja de pronunciar la letra y comienza a subir por la escalera. Mientras sube, comienza a respirar hondamente y a contar del veinte hacia atrás: veinte, diecinueve, dieciocho, lentamente. La respiración profunda debe acompañar al conteo. Por ejemplo, respirar hondo y contar mentalmente, veinte; respirar de nuevo y contar, diecinueve; respirar de nuevo y contar, dieciocho...y así continuar, hasta llegar al uno.
Esto eleva a la persona al estado alfa y a planos superiores de conciencia, al poder concentrarse y relajarse. Mientras cuenta la persona continúa ascendiendo por esta escalera espiritual. Mientras asciende, continúa inhalando por la nariz y exhalando por la boca y contando lentamente. Al llegar al término de su conteo, ve como la escalera desemboca en un fulgor resplandeciente.
Entra lentamente en esta luz refulgente y se encuentra frente a un gran portal dorado. Esta es la puerta del cielo. Mentalmente, la persona pronuncia con gran reverencia el nombre de su Ángel de la Guarda y ángel Guía. De inmediato, el portal se abre y la persona puede percibir en su centro la figura luminosa de su Ángel Guardián.
El ángel resplandece con una luz enceguecedora. Sus grandes alas son más blancas que la nieve y su rostro, lleno de ternura, es de una belleza indescriptible. La persona se siente estremecida de emoción ante esta visión celestial. El ángel abre sus brazos y la persona entra en ellos. Poco a poco su ser se funde con el del ángel. Su pecho, su garganta, su frente, y por fin todo su yo es fundido en la luz del ángel. En estos momentos, la persona ha alcanzado la unión total con su Ángel Guardián.
Miles de destellos dorados surgen de sus auras unidas y estos destellos forman un sol deslumbrante que explota como una supernova en medio; de las estrellas. La persona siente la esencia Y energía del ángel vibrar en cada átomo de su ser.
- Petición de señal
En estos momentos, pronuncia la Plegaria:
"Ángel bien amado, luz de mi existencia es por ti que vivo, es por tu clemencia, del amor de Dios, de su providencia recibo la gloria de esta, tu presencia, en este momento de divina audiencia retira de mi todas mis dolencias; y cuando te vayas y sienta tu ausencia se quede conmigo, algo de tu esencia ángel bien amado, luz de mi existencia."
Puedes decir:
“Ángel, muéstrame un arcoíris esta semana si estás aquí.”
También puedes sugerir
“muéstrame la señal de mi número personal en las placas de un carro en un aviso”
Luego suelta la petición y confía. La señal puede ser visual, una corazonada o una claridad repentina.
El ángel se va retirando poco a poco, su rostro divino lleno de un amor trascendental. Pero en lo más profundo de su ser la persona siente que aún está con ella. Los portales celestiales se cierran lentamente. Y todo es de pronto un haz de luz inmensa.
De nuevo frente a la escalera, la persona empieza a ascender por ella. Esta vez ve como se pierde en el infinito hacia la Tierra, que se vislumbra en el fondo del espacio como un orbe azul que da vueltas continuamente.
Siente de nuevo el peso de su cuerpo. Abra los ojos y de gracias a Dios y su ángel de la guarda por la gran bendición y gracia que acaba de recibir.
- Registro y confirmación
- Escribe lo recibido en tu diario.
- Repite el ejercicio en distintos momentos para confirmar el nombre.
- Cierre
- Agradece a las tres jerarquías por su presencia.
- Afirma: “Honro la luz de los ángeles y recibo su guía con amor y confianza.”
- Comulgar con los ángeles
- Infusión relajante de Frutas de Ángel: Combina piña (digestiva), juanilama (antiestrés) y manzanilla. Es ideal para antes de dormir, permitiendo un estado de paz que facilita la conexión espiritual.
- Infusión de Naranja (Energía de Uriel): Utilizar cítricos, especialmente la naranja, ayuda a conectar con el arcángel Uriel, fomentando la creatividad, la luz y nuevas ideas.
- Infusión de Azahar o Limón con Melisa: Muy eficaz para calmar los nervios y promover el sueño.
Parte IV: Formas de Manifestación
Los ángeles se manifiestan de muchas maneras, no siempre visuales o auditivas:
- Intuiciones y pensamientos: claridad repentina.
- Emociones internas: paz inesperada, fuerza interior.
- Señales externas: plumas, números repetidos, palabras recurrentes.
- Sueños: figuras protectoras o nombres revelados.
- Protección cotidiana: accidentes evitados, oportunidades que se abren.
Parte V: Ejemplos de Revelación de Nombres
- Claudia recibió Eliora como intuición repentina.
- Enrique soñó con Sariel varias veces.
- Valeria encontró repetidamente el nombre Levana en libros y canciones.
- Tomás halló plumas y escuchó interiormente Orifiel.
- Mariana sintió paz profunda al orar y resonó en su corazón Zahara.
Estos ejemplos muestran que los nombres pueden ser inusuales, antiguos o totalmente nuevos, y lo importante es la paz y resonancia que generan.
Parte VI: Nombres de Ángeles y su Significado
Nombres luminosos y suaves
- Eliora – “Dios es mi luz”; transmite claridad y guía espiritual.
- Levana – “La que se eleva”; simboliza ascensión y crecimiento interior.
- Zahara – “Resplandor, luz brillante”; representa iluminación y esperanza.
- Amiel – “Pueblo de Dios”; evoca protección comunitaria y unión.
- Liora – “Mi luz”; refleja cercanía y presencia constante.
Nombres antiguos y místicos
- Sariel – “Comando de Dios”; asociado con disciplina espiritual y justicia.
- Orifiel – “La montaña de Dios”; simboliza firmeza, estabilidad y contemplación.
- Cassiel – “Velador de la soledad sagrada”; inspira paciencia y reflexión.
- Remiel – “Misericordia de Dios”; ligado a la compasión y el consuelo.
- Haniel – “Gracia de Dios”; representa belleza, armonía y dulzura.
Nombres únicos y poco comunes
- Aurelia – “Dorada, llena de luz”; transmite abundancia y alegría.
- Thaliel – “Rocío de Dios”; símbolo de frescura espiritual y renovación.
- Israfel – “El que arde con música divina”; asociado con inspiración artística y vibración celestial.
- Malach – “Mensajero”; recuerda la misión esencial de los ángeles.
- Seraphina – “Fuego ardiente”; evoca la energía de los Serafines y el amor puro.
Parte VII: El carácter sagrado del nombre
Al entrar en comunión con tu ángel de la guarda y ser revelado su nombre, recuerda que este es un don divino. El nombre no es un dato para compartir con otros, sino un secreto espiritual que Dios ha confiado a tu corazón.
El nombre es lo más sagrado que el Creador les otorgó, además de su existencia y de la misión que cumplen:
- Cuidarnos en cada instante de nuestra vida.
- Recibir nuestras peticiones con amor y fidelidad.
- Elevarlas como mensajes a Dios, actuando como puentes entre lo humano y lo divino.
Por eso, cuando tu ángel te revele su nombre:
- Guárdalo en tu diario espiritual como un tesoro íntimo.
- Invócalo en oración y meditación, con respeto y gratitud.
- No lo compartas con los demás, porque es un vínculo único entre tú y tu ángel, un secreto que fortalece la confianza y la comunión.
Parte VIII: Fórmula de Compromiso Personal
Este ritual es de gran poder y es tal vez el más importante que una persona pueda hacer en su vida. Da gran paz, sentido de balance y fortaleza ante la vida, y sobre todo establece una unión total y permanente con el ángel de la guarda.
"Para comunicarte con tu ángel de la guarda tan solo necesitas una sencilla oración, estar en paz contigo mismo y pedirle su consejo, háblale como si le estuvieras hablando a tu mejor amigo, que es el, pídele serenidad en los momentos difíciles, comprensión y entendimiento en las situaciones confusas; háblale desde tu corazón y el te escuchara, esa es su misión sobre la tierra, ayudar a su guardado.
“Hoy, al entrar en comunión con mi ángel de la guarda y recibir su nombre, reconozco que este es un don sagrado que Dios le ha otorgado junto con su existencia y misión.
Prometo guardar este nombre en secreto, no compartirlo con los demás, y honrarlo en oración y silencio. Sé que mi ángel está aquí para cuidarme, escuchar mis peticiones y elevarlas como mensajes al Padre. Con gratitud y respeto, me comprometo a invocar su nombre con fe y a vivir en confianza de su presencia constante.”
Firma y fecha: _________ secreto, no compartirlo con los demás, y honrarlo en oración y silencio. Sé que mi ángel está aquí para cuidarme, escuchar mis peticiones y elevarlas como mensajes al Padre. Con gratitud y respeto, me comprometo a invocar su nombre con fe y a vivir en confianza de su presencia constante.”*
Parte IX: Cómo escribir en tu libro personal de los ángeles
- Preparación del espacio
- Ten tu libro o diario reservado solo para este propósito.
- Antes de escribir, enciende una vela blanca o coloca un cuarzo cerca.
- Respira profundamente y pide claridad para registrar lo que recibas.
- Estructura sugerida de cada entrada
Puedes organizar cada página con secciones fijas, para que tu libro sea ordenado y fácil de releer:
- Fecha y hora: anota el momento exacto, pues las energías cambian según el día y la fase lunar.
- Intención del encuentro: escribe qué buscabas (protección, guía, gratitud, revelación de un nombre).
- Invocación u oración: copia la oración que usaste o escribe tus propias palabras.
- Señales recibidas: describe plumas, números, sueños, intuiciones o emociones.
- Nombre revelado (si ocurre): anótalo con respeto, en un espacio especial, quizá rodeado de símbolos o dibujos.
- Reflexión personal: escribe cómo te sentiste, qué aprendiste o qué mensaje intuyes.
- Agradecimiento y cierre: termina cada entrada con una frase de gratitud, como “Honro la luz de los ángeles y recibo su guía con amor.”
- Lenguaje y estilo
- Usa un tono íntimo, como si escribieras una carta a tu ángel.
- Puedes incluir dibujos, símbolos, colores o mándalas que representen lo que viviste.
- No te preocupes por la perfección: lo importante es la autenticidad y la resonancia interior.
- Ejemplo de entrada
- Fecha: 28 de enero de 2026 – Luna creciente
- Intención: Pedí claridad sobre mi camino profesional.
- Oración: “Padre, te pido que mi ángel guardián me muestre su guía.”
- Señales: Vi una pluma blanca en el camino y sentí paz profunda.
- Nombre revelado: Liora (mi luz).
- Reflexión: Siento que debo confiar más en mi intuición y en la luz que me acompaña.
- Agradecimiento: Gracias, ángel mío, por tu presencia constante.
De esta manera tu libro se convierte en un mapa de tu relación con lo divino, lleno de símbolos, palabras y experiencias que fortalecen tu conexión.
